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Conoce qué es la escala de Braden y qué mide

Cuando hablamos de los cuidados en la carrera de Enfermería, un aspecto importante es la prevención de lesiones en los pacientes hospitalizados o en reposo prolongado. En ese contexto, la escala de Braden ayuda a evaluar los riesgos y actuar a tiempo. Este instrumento, ampliamente utilizado en entornos clínicos, permite valorar el peligro que tiene una persona de desarrollar úlceras por presión (también conocidas como escaras), una de las complicaciones más comunes en pacientes inmovilizados.

En este artículo, exploraremos en qué consiste la escala de Braden, qué factores considera y cómo su aplicación puede marcar una diferencia importante en la calidad del cuidado de enfermería.

noviembre 14, 2025

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¿Qué es la escala de Braden?

La escala de Braden, también conocida como “Braden Scale for Predicting Pressure Sore Risk”, es una herramienta de valoración clínica desarrollada en la década de 1980 por Barbara Braden y Nancy Bergstrom. Su objetivo es evaluar el riesgo que tiene un paciente de desarrollar úlceras por presión, lo cual se logra a través de un análisis sistemático de seis dimensiones clave relacionadas con la salud y movilidad del paciente.

Esta escala se convirtió en un estándar en muchos hospitales y centros de cuidado, especialmente en unidades de cuidados intensivos, geriátricos o de pacientes crónicos, donde el riesgo de escaras es más alto.

¿Qué factores evalúa la escala de Branden?

La escala de Branden analiza seis criterios que, en conjunto, permiten determinar el nivel de riesgo. Cada uno de estos aspectos se puntúa entre 1 y 4 (excepto fricción y cizallamiento, que se puntúa de 1 a 3), siendo 1 el nivel de mayor deterioro y 4 el mejor estado posible. La suma total puede ir de 6 a 23 puntos.

Estos son los seis criterios:

  • Percepción sensorial: Evalúa la capacidad del paciente para responder de forma adecuada al malestar asociado con la presión. Por ejemplo, una persona inconsciente o con deterioro neurológico podría no detectar cuando una parte de su cuerpo está sometida a presión prolongada.
  • Humedad: Considera el grado de exposición de la piel a la humedad (sudor, incontinencia, heridas, etc.), ya que una piel húmeda se vuelve más vulnerable a las lesiones.
  • Actividad: Mide el nivel de actividad física del paciente. Personas confinadas a la cama o con movilidad reducida tienen más posibilidades de sufrir escaras.
  • Movilidad: Se refiere a la capacidad de cambiar de posición corporal de manera autónoma. Si el paciente depende totalmente del personal de enfermería para moverse, su riesgo es mayor.
  • Nutrición: Evalúa la ingesta alimentaria, ya que una nutrición deficiente debilita la piel y retrasa su capacidad de recuperación.
  • Fricción y cizallamiento: Analiza cuánto esfuerzo o arrastre sufre la piel al moverse en la cama o silla de ruedas, lo cual puede causar daño tisular profundo.

Interpretación de los resultados

Una vez sumadas las puntuaciones de cada categoría, se obtiene un total que permite clasificar al paciente en diferentes niveles de riesgo:

  • Muy alto riesgo: 9 puntos o menos
  • Alto riesgo: 10 - 12 puntos
  • Riesgo moderado: 13 - 14 puntos
  • Riesgo leve: 15 - 18 puntos
  • Sin riesgo: 19 - 23 puntos

Esta información no solo sirve como guía para el personal de enfermería, sino que permite tomar decisiones clínicas con anticipación, aplicar medidas preventivas y planificar mejor el cuidado del paciente.

Aplicación práctica en el ámbito de la enfermería

Uno de los grandes aportes de la escala de Branden es su sencillez y rapidez de aplicación. Se puede utilizar al momento del ingreso del paciente al hospital y luego realizar evaluaciones periódicas para identificar cualquier cambio en su estado de riesgo.

El personal de enfermería emplea esta herramienta para identificar a tiempo a los pacientes vulnerables y aplicar medidas preventivas como cambios de posición cada dos horas, uso de colchones especiales, control de la humedad y mejora en la nutrición. También permite documentar el progreso o deterioro del estado del paciente de forma continua y detallada.

De igual manera, facilita la comunicación clara y objetiva con el equipo médico sobre los hallazgos clínicos relacionados con el riesgo de úlceras. En muchos centros de salud, su aplicación está integrada a los protocolos de calidad y seguridad del paciente, lo que evidencia su importancia en la práctica clínica diaria.

Importancia de su uso en contextos diversos

Aunque su uso es muy frecuente en hospitales, la escala de Branden también es útil en residencias geriátricas, cuidados paliativos e incluso en el cuidado domiciliario. Cualquier persona con movilidad limitada o condición médica que implique reposo prolongado puede beneficiarse del monitoreo con esta herramienta.

Su uso no solo es clínico, también tiene un fuerte componente educativo. En diferentes instituciones educativas se enseña como parte esencial de la formación, ya que ayuda a desarrollar pensamiento crítico y habilidades de observación, fundamentales para todo profesional de la salud.

Entonces, conocer qué es la escala de Branden y qué mide permite entender mejor uno de los desafíos más importantes del cuidado enfermero: prevenir lesiones por presión. Gracias a esta herramienta, los profesionales pueden actuar con antelación, reducir riesgos y mejorar significativamente la experiencia y recuperación del paciente.

La prevención es la mejor estrategia de cuidado, y la escala de Branden es una guía clara, accesible y efectiva para lograrlo. Si quieres conocer más sobre la herramienta y formarte en su aplicación, puedes estudiar la carrera de Enfermería Técnica en SISE. Contacta con nuestros asesores que ellos te explicarán todos los beneficios que tienes con nosotros. Estudia en SISE y hazla bien.

autor
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Director de Escuela de Salud en SISE. Obstetra colegiada de la Universidad Nacional Hermilio Valdizán y Magister en Gestión de Servicios de Salud. Cuenta con diplomados en Ecografía y Ética y Deontología, por la Universidad San Luis Gonzaga de Ica.